Cafayate, tierra de colores y sabores, por Federico Petrocco


Por Federico Petrocco, especial para Revista Latitud

El noroeste argentino es uno de los circuitos más populares del turismo mochilero argentino. Esta región, llamada también la Puna, se caracteriza por sus coloridas formaciones geológicas talladas por el clima durante millones de años. Es una tierra de apariencia árida, desértica aunque a su vez, y paradójicamente, abundante en vida silvestre. 

En este camino de inigualable belleza existe un paraje que obliga al viajero a detenerse, a realizar un descanso y dejar que fluya la perspectiva. Se trata de la ciudad de Cafayate, aunque más que una ciudad, parece un pueblo grande. Este pequeño lugar salteño de casas bajas y perros callejeros tiene la calidez del propio hogar. Sus habitantes viven la vida al ritmo de la naturaleza, el tiempo ahí parece no transcurrir. Es un lugar en donde la hora de la siesta es sagrada, al igual que la vuelta por la plaza después del ocaso.

Es también una tierra de sabores, que combina a la perfección la gastronomía norteña con los renombrados vinos de los viñedos que la rodean.

Cafayate

Como es frecuente en estos lugares la manufactura predomina sobre lo industrial, y todo lo que vemos tiene la evidente huella de lo artesanal.

El turismo en Cafayate es la segunda actividad más importante, después de la producción vitivinícola. Por esto y como en todo paraje turístico, es abundante la oferta hotelera. Existen alojamientos de todo tipo en Cafayate, desde importantes hoteles boutique hasta hostales de camas compartidas; estos últimos son los predominantes.

Cafayate

Cafayate no es una ciudad muy grande pero si tiene un poco de todo para hacer. Los restaurantes y las peñas son de lo que más se puede encontrar, ya que la gastronomía norteña es de fama internacional; los más preparados para el turismo están ubicados en las calles circundantes de la plaza central. Cabe aclarar en este punto que la comida en Cafayate no sólo es deliciosa, sino muy económica también. Casi todos los sabores del noroeste argentino son dignos de ser probados, aunque hay algunos que no deben dejarse pasar. Las empanadas salteñas, los tamales y las humitas son el ABC de la comida Cafayateña. No se puede decir que se conoció esta región sin haber probado estos tres sabores básicos. Si la estadía es larga y la actividad es intensa se puede optar por un plato un poco más energético, como el locro, el guiso de lentejas o la cazuela de llama.

Cafayate

Cualquiera sea el sabor que se pruebe, combinados con un buen vino local y la zamba tradicional del norte hacen que cualquier viajero pueda sentir fácilmente la esencia cultural propia del altiplano, como si fuera un local.

Una curiosidad de Cafayate son sus heladerías que, por algún motivo que no pude llegar a comprender, abundan en la ciudad. No son las mejores, ni se comparan con la calidad que se puede encontrar por ejemplo, en Buenos Aires, pero tienen sabores que en otro lugar no es posible conseguir, como el helado de vino malbec, el torrontés o el de yerba mate. 

Fuera de este circuito gastronómico el resto de las actividades de Cafayate se limitan a los talleres de artesanías y sus respectivas ferias de venta. 

Como la mayoría de los destinos turísticos  de Argentina, el principal atractivo de Cafayate es la naturaleza que la rodea. 

Estos paisajes desérticos tallados por los elementos son tan particulares que en ocasiones nos remontan a un mundo lejano, ajeno a la tierra. 

La quebrada de las conchas es el motivo principal de la visita de los viajeros a Cafayate y el mejor ejemplo de esto también. 

Esta reserva natural es parte de los Valles Calchaquíes y se extiende a lo largo de la ruta 68, en la parte que corresponde a los municipios de Cafayate, Guachipas y La Viña.

Esta quebrada de inimaginable belleza se destaca por sus colores, fruto de la variedad de riquezas minerales que sus cerros tienen. Predomina el rojo, en contraste con el verde intenso de la vegetación local, sin embargo se pueden encontrar sectores de piedra amarilla, azulada, verde, violeta o naranja. En ocasiones incluso un mismo cerro puede llegar a tener todos estos colores juntos. 

Cafayate

La quebrada completa es de una enorme calidad paisajística y vale la pena recorrerla con detenimiento a lo largo de un día entero. 

Ya sea por la composición de colores que ofrecen o por sus características geomorfológicas algunas formaciones se destacan particularmente del resto. 

El anfiteatro y la garganta del diablo son las paradas obligadas de cada tour por la quebrada. Son dos sectores que, al permitir el acceso a los quiebres de las sierras, permiten encontrar la verdadera dimensión de lo que se está viendo.

Por otro lado, hay otras formaciones que se destacan por la similitud de su forma a objetos o sujetos ordinarios. El sapo, los castillos, las ventanas y el fraile son las que se encuentran marcadas y, en consecuencia, las más fáciles de encontrar. Sin embargo, sus formas curvas y delicadas permiten encontrar tantas formaciones como la propia imaginación lo permita. 

El último sector que quiero destacar en este recorrido, aunque no por esto menos importante, es la Yesera. En ella se pueden apreciar todos los colores minerales juntos en la misma composición. Esta paleta de colores se puede apreciar a simple vista desde la ruta 68, pero si se quiere investigar más a fondo se puede incursionar en un sendero que en unos 5 kilómetros entre la ida y la vuelta nos llevará a las entrañas de la quebrada. 

Cafayate

El recorrido por la porción principal de la quebrada es de aproximadamente 30 kilómetros. Se puede abarcar esta distancia en tour, auto privado o bicicleta. Si se cuenta con el tiempo disponible y un estado de salud adecuado es posible realizarlo también a pie. 

Del otro lado de la ciudad, camino a la ruta 40, se encuentra la otra zona natural destacada del patrimonio Cafayateño, las cascadas del Río Colorado. Esta región es mucho menos conocida que la quebrada, pero de la misma calidad. 

Cafayate

Entre los locales, a este trekking se lo conoce como las 7 cascadas del Río Colorado. Son literalmente 7 cascadas que se recorren en una aventura de escaladas y acantilados por el interior de un cerro que parte desde El Divisadero. 

Si bien el recorrido es de intensidad moderada y casi cualquier persona lo puede hacer, es recomendable contratar un guía local que acompañe la travesía, ya que el sendero no está del todo marcado y mucho menos señalizado. 

El Trekking completo abarca aproximadamente unos 6 kilómetros, que pueden llegar a demandar unas 5 horas a un ritmo tranquilo. Este trekking es de lo más entretenido, ya que durante su recorrido ofrece ascensos por piedras enormes, rutas que pasan por cuevas y hasta acantilados que se asimilan a la escalada. 

Cafayate

Bodegas

Cafayate es la zona con el mayor número de bodegas de la provincia de Salta y una de las principales regiones para este cultivo en Argentina, después de la región de Cuyo. Aquí se cultivan casi todas las cepas de vid que hay en el mercado argentino, pero sólo una tiene la exclusividad a nivel internacional, el torrontés.

Casi todas estas bodegas ofrecen, además de producción de vino para la exportación, la posibilidad de visitarlas para recorrer las instalaciones y degustar sus productos.

Las más populares son El Esteco, Vasija Secreta, Etchart y Piattelli. Las visitas suelen ser similares en todas. Se recorren los viñedos con un guía que nos cuenta las características de la región y como esto beneficia a este tipo de cultivo. Luego se recorren las instalaciones interiores donde se procesa y conserva el vino. Por último se degusta de una variedad de vinos, acompañados de unos consejos que nos ayudan a su apreciación.

Cafayate

Ésta es una actividad que no lleva más de unas horas, ideal para combinarla con un día de descanso intermedio en el corrido de la quebrada.

Si visitar una bodega no fue suficiente para satisfacer nuestro hambre de conocimiento, podremos complementar con el museo de la vid y el vino, que queda en la ciudad.

Este ofrece un recorrido que explica de manera más general y didáctica la historia de la región, la ciudad y el cultivo.

Cafayate

Esta pequeña guía no trata de ofrecer una explicación minuciosa de Cafayate y su turismo, sino que pretende mostrar a grandes rasgos que se puede encontrar en esta región de la Puna Argentina.

Desde mi humilde opinión el Noroeste Argentino es la esencia misma de lo bueno que Argentina tiene como identidad. Dentro de este circuito árido de folklore y colorida naturaleza se puede sentir en primera persona la verdadera personalidad de esta alejada porción del mundo.

 





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