Descubre Toledo: La otra capital de España


Por Laura del Rey Rincón, especial para Revista Latitud

España fue uno de los países más visitados del mundo en 2019. justo antes de que la pandemia de COVID-19 sacudiera nuestras vidas, se situó en el segundo puesto del ranking mundial solo por detrás de Francia y superando a destinos populares como China, Italia o Estados Unidos. 

Si viajas a España puedes encontrar playas de arena kilométricas, islas volcánicas, un patrimonio cultural importantísimo resultado de siglos de historia y mezcla de culturas, naturaleza a raudales, ciudades modernas y cosmopolitas. Pero la realidad es que en muchas ocasiones el turismo se centra en la costa y las ciudades más conocidas y el interior del país queda olvidado y reducido al turismo nacional.

El interior de España lo conforman regiones y ciudades con muchísimo potencial turístico, por eso en este artículo voy a hablar de Toledo, capital de la comunidad autónoma de Castilla La Mancha. Esta ciudad en el centro del país se encuentra a solo una hora en coche de Madrid, está llena de cultura y patrimonio, no en vano su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Así que hazle un hueco en tu visita por España y dedícale por lo menos un par de días. ¿Quieres saber por qué? Continúa leyendo.

Un poco de historia

Toledo fue capital de España durante el s. XVI hasta que en 1561 se produjo el traslado de la Corte a Madrid. Se la conoce como “La ciudad de las tres culturas” porque en su momento convivieron pacíficamente cristianos, judíos y mulsulmanes. Esta convivencia de culturas sigue estando presente en la actualidad ya que si paseas por su casco antiguo te encontrarás en una misma calle una iglesia, una sinagoga y una mezquita. Gracias a este periodo de convivencia se pudo crear la Escuela de Traductores de Toledo, muy importante porque consiguieron traducir en el s. XIV multitud de textos de carácter científico y astronómico a diversas lenguas, que permitieron hacer avances en el conocimiento que se tenía en aquel momento de estos campos. 

Toledo

Toledo monumental

El casco histórico de la ciudad está lleno de monumentos y edificios, cada uno con una historia diferente. El más representativo es el Alcázar, declarado Bien de Interés Cultural. Es una enorme fortificación de carácter civil y militar que se encuentra en la parte alta de la ciudad. Ha pasado por asaltos, guerras y asedios a lo largo de los siglos y actualmente alberga el Museo del Ejército y la Biblioteca de Castilla La Mancha.

Pero además de esto hay mucho más que ver en Toledo: por ejemplo, su Catedral es enorme, de todas las ciudades que he visitado creo que es la que más me ha impactado. No os podéis perder tampoco la Sinagoga de Santa María la Blanca, sencilla pero abrumadora, plagada de columnas blancas construidas estratégicamente para deleitar a quien la visita con un juego de perspectivas. La Mezquita del Cristo de la Luz, con unos jardines pequeños pero preciosos y las calles del Barrio de la judería son también visitas imprescindibles de la ciudad. Sin embargo, mi sitio favorito de los grandes monumentos es el Monasterio de San Juan de los Reyes, con un patio interior ajardinado tan bonito como el de la Alhambra de Granada, aunque más reducido.

Cualquiera que viva en Toledo te dirá que debes pasar un par de noches en la ciudad y esto es porque de noche la ciudad no pierde ni un ápice de vida. Por el contrario, durante la noche hay mucho ambiente, está llena de gente y resulta preciosa de un modo diferente a si se la visitas de día. Toledo cuida muchísimo la iluminación de sus monumentos más emblemáticos y esto te permite observar cada construcción desde otra perspectiva. Un par de noches al año, la ciudad organiza las Noches Toledanas donde los monumentos principales abren hasta medianoche de manera gratuita. Yo tuve la suerte de poder entrar a la Catedral y fue algo casi mágico. 

Toledo es una ciudad sencilla y amable para el turista. Existen multitud de tours guiados diurnos y nocturnos para conocer su historia con paquetes por demás convenientes. Un ejemplo de esto es la pulsera turística, que te permite acceder a todos los monumentos principales por un precio muy económico durante 48 horas.

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La gastronomía

Como cada ciudad de España, Toledo tiene una gastronomía particular y rica en productos locales. Fue nombrada capital gastronómica en 2016 por la Federación de Periodistas de Turismo, por su combinación entre patrimonio, cultura y cocina. Así que si la visitáis podéis estar seguros de que la comida será parte importante del viaje. 

Entre los platos más típicos destacan las perdices estofadas y las migas de pastor, aunque su plato por excelencia son las carcamusas, un plato que lleva carne de cerdo guisada con verduras en una salsa de tomate y que se sirve de manera tradicional en una cazuela de barro. Si hablamos de dulces, no dejéis pasar la oportunidad de probar los mazapanes de Toledo, nada empalagosos, con sabor a almendra de verdad y no solo a azúcar, una maravilla de la reposteria manchega.

Como curiosidad relacionada con la gastronomía os cuento que en Toledo se publicó el primer tratado de cocina en lengua castellana, el Libro de Guisados de Ruperto de Nola, en el año 1529. Esta publicación coincidió con la estancia del Emperador Carlos V en la ciudad.

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Los alrededores

Si decides quedarte más días en la provincia de Toledo y dedicarle algo de tiempo a conocer los alrededores y lugares cercanos no te arrepentirás. La región cuenta con pueblos muy bonitos como Consuegra o Tembleque. Lo que más llama la atención de Tembleque es su plaza mayor en forma de U que recuerda a los antiguos corrales de comedias. Mientras que Consuegra alberga uno de los conjuntos de molinos de viento tradicionales mejor conservados de España. Se piensa que este último es uno de los que aparece en la obra literaria española más célebre de todos los tiempos: Don Quijote de La Mancha. En un capítulo el protagonista trata de luchar contra unos gigantes con aspas que son en realidad molinos de viento.

Si prefieres la naturaleza no te puedes perder el Parque Nacional de Cabañeros, un espacio protegido dedicado a la conservación del Bosque Mediterráneo. Es necesario madrugar y estar en silencio para poder observar y disfrutar de la fauna del parque en todo su esplendor. Sus habitantes más numerosos son los ciervos, los jabalíes y los zorros.

Toledo y el cine

Toledo está muy presente en las grandes superproducciones de Hollywood, mucho más de lo que la gente pueda imaginar y es que resulta que en Toledo existe una tradición histórica: el acero. En la ciudad se pueden encontrar muchísimas armerías con espadas de todo tipo, cuchillos, navajas… El buen hacer de los artesanos y la merecida fama han hecho que Hollywood cuente con Toledo para fabricar algunas de las espadas que aparecen en películas tan conocidas como Gladiator, El Hobbit o El Señor de los Anillos.

Todas estas razones y muchas más hacen de Toledo una ciudad muy especial. Aunque no sea la ciudad más conocida de España, creo que bien merece una visita en un viaje por el país. Es una ciudad llena de historia, mezcla de culturas y tradiciones que han pervivido a lo largo de los siglos y cuenta con una gastronomía espectacular que seguro no dejará indiferente a nadie. No os la perdáis. 

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