Los senderos mas visitados de Tafí del Valle por los amantes del trekking


Los senderos mas visitados en Tafí del Valle cruzan bosques, cerros y valles de ensueño, con ocultas cascadas, arroyos o vestigios arqueológicos.

La flora y fauna, su gastronomía, tradiciones y vida cotidiana, hacen de estos paisajes norteños una experiencia única.

Los numerosos senderos de Tafí del Valle se pueden recorrer, en circuitos autoguiados o con expertos senderistas que lo conectan también con habitantes de esta comuna tucumana, su gastronomía, tradiciones y vida cotidiana.

Esta villa turística presenta tanto sendas demarcadas que cada caminante puede seguir de forma sencilla como itinerarios para transitar con guías, con diversos niveles de dificultad y duración, desde tres horas a tres días, que pueden ser sólo para expertos o aptos para toda la familia.

Algunos de los senderos más recorridos son los que llevan a la cima del cerro El Pelao, a la cascada de Los Alisos o hacia las Cumbres Calchaquíes, donde está el sitio conocido como “La Mesada”.

senderismo en Tafí del Valle

Para quienes desean un encuentro vivencial al aire libre con las costumbres del campo y la cultura ancestral que forma parte de la belleza de este lugar, es recomendable transitar con baqueanos que los llevarán a sitios donde el encanto es la experiencia de sentir el alma de un lugar.

Una de ellas, Adriana Latorre, explicó que a partir de la ecosenda, un camino autoguiado y señalizado, “nos extendemos un poquito más y seguimos un arroyo y llegamos hasta la cima» de El Pelao.

«Otra propuesta, un poquito más exigente -siguió- contempla uno 300 metros de ascenso para acceder a La Cascada de Los Alisos, una caída de agua de unos 60 metros, después de la cual se llega a la comunidad de El Rincón, que para mí es el lugar más lindo del Valle”.

Imponentes paisajes del sendero a la Cascada de los Alisos por los amigos de Aires de Montaña

Durante el recorrido, los cóndores sobrevuelan en la altura y se puede observar la condorera al dirigirse hacia la Quebrada del Portugués o, tomar rumbo a La Mesada, en las cumbres calchaquíes, y el valle de La Ciénaga, hasta llegar a un refugio de montaña que funciona en lo que fuera una antigua escuela.

“Mucha gente que vino de vacaciones este verano, se animó a hacer senderismo; muchos quizás nunca habían realizado esta actividad y cuando llegamos a la cima, la travesía se convirtió en hazaña», comentó la guía, quien dijo que para muchos «es un logro» alcanzar estas metas.

El también guía de montaña Ulises Kusnezov considera que para conocer Tafí del Valle a través del trekking existen tres niveles de exigencia física: sencillo, moderado y de alta exigencia.

Hay senderos también de baja dificultad

En el nivel más bajo de dificultad ubica al sendero a la Cascada de Los Alisos, en el cerro Muñoz, de una hora y media de duración, que se puede hacer en familia y “es ideal para quienes no están acostumbrados a caminar mucho, es de fácil acceso, y el premio es llegar al imponente salto de agua”.

Como opción «moderada», señala al sendero La Ciénaga, que es un valle de altura y demanda unas cinco horas de ida y tres de regreso, en descenso, durante las cuales se obtienen vistas únicas de todo el valle de Tafí, desde hasta 2.500 metros sobre el nivel del mar (msnm).

A esa altura está el mencionado refugio en la ex escuela de un antiguo poblado, administrado por la vecina Hilda Mamani, y que dispone de agua caliente, cocina y espacio para dormir para 30 personas.

Para los experimentados es ideal la caminata de «unas seis horas de ascenso al cerro Ñuñorco (3.320 msnm) o al cerro Pabellón (3.730 msnm)”, según Kusnezov, quien escaló las 10 máximas cumbres de América del Sur y los 10 volcanes más altos del continente, además de ser el montañista argentino más joven en ascensos en el Himalaya.

La travesía que une Tafí del Valle con las yungas tucumanas, de unos 45 kilómetros durante tres días y dos noches, es uno de los mayores desafíos para los fanáticos del trekking, y comienza a 2.000 msnm y finaliza en El Siambón, a 900 msnm, en la Selva Montana.

Si lo que se busca es una combinación del esfuerzo, el placer y el conocimiento, es bueno acercarse a comunidades o puestos donde los lugareños pueden compartir con el turista sus historias, costumbres y modo de vida.

Muchos guías se esfuerzan por dar a conocer estos aspectos, como la gastronomía local, y hacen de sus refrigerios una verdadera degustación, que puede incluir quesos de Tafí, embutidos y regionales, que incluyen sus chocolates artesanales con quinoa, entre otros sabores de la región.



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